El Fanático: La Celebración Ya Comienza en Río de Janeiro

rioDATO DEL DIA: Los Juegos Olímpicos de México 1968 dejaron una herencia muy cuestionable para nuestro país: la tenencia vehicular; este ridículo impuesto surgió en el citado año olímpico para subsidiar de alguna manera el evento y se supone desaparecería al siguiente año, sin embargo son ya 47 años con tal situación.

POR FIN. Indudablemente los Juegos Olímpicos, así como los Mundiales de Futbol, han sido paliativos para la humanidad en los últimos 50 años, especialmente gracias a que la televisión los ha puesto en millones de hogares, lo que permite un respiro, un momento de euforia y a veces hasta la consecución de un sueño para muchas comunidades, que como en cualquier lugar del mundo, vive los conflictos y complejidades de la modernidad.

Desafortunadamente la política desde 1968 ha sido factor presente en todas las ediciones olímpicas, iniciando con aquel incidente en el que dos atletas norteamericanos levantaron su puño con un guante negro cuando recibían sus medallas en el Estadio Olímpico México 68, y cuatro años más tarde un conflicto ancestral entre árabes y judíos costó un receso obligado de dos días y la vida de 11 atletas israelíes, manchando para siempre la edición de Munich 72.

En Montreal 76 comenzaron los boicots cuando muchos países africanos se negaron a participar en protesta porque Nueva Zelanda había jugado ante Sudáfrica un duelo de Rugby, cuando el Apartheid sudafricano estaba vigente; Moscú 80 no contó con la participación de Estados Unidos en protesta por la invasión soviética a Afganistán.

boltCuatro años más tarde en Los Ángeles el bloque comunista se la cobró he hizo que esos juegos parecieran más una fiesta del capitalismo; en Seúl 88, Corea del Norte hizo su berrinche y sólo los payasos que dirigían (y aun dirigen) Nicaragua y Cuba les siguieron el juego a los norcoreanos, aunque ni quien notara que no anduvieron por ahí.

Fue precisamente en Seúl cuando el enemigo hoy más acérrimo del olimpismo se presentó: el doping; la política no dejó de inmiscuirse en cada edición pero ha sido el uso de sustancias prohibidas por parte de atletas lo que ha tomado el escándalo como bandera, desde Ben Johnson en 1988 y hasta varias decenas de medallistas que han sido sancionados, lo que incluye el veto actual a buena parte de la delegación rusa.

Espero que política y doping brillen por su ausencia en estos Juegos Olímpicos, pues para muchas comunidades y hasta países completos significarán un respiro breve pero sustancioso a sus complejos entramados sociales, quizá muchos en el mundo puedan encontrar en estos Juegos ejemplos a seguir que los alejen de las adicciones de cualquier tipo y sobre todo de odios raciales, de género, religiosos y de nacionalidad.

Londres en 2012 hizo todo perfecto, desde lo más mínimo hasta lo más visible, por lo que Río de Janeiro la tiene muy difícil, pero dejemos que los atletas, sus capacidades y sus proezas, y la buena fe de organizadores, anfitriones y ciudadanos brasileños haga de esto una gran celebración. Hasta el martes. Gracias.

Esta entrada fue publicada en Atletismo, Basquetbol, Boxeo, Ciclismo, Columna EL FANÁTICO, DEPORTE SINALOENSE, EDITORIAL DEPORTIVO, ESTA SEMANA EN LA HISTORIA DEL DEPORTE, Futbol Soccer, Golf, Historia, Juegos Olímpicos, Medios de Comunicación, Números y Estadísticas, Temas y Deportes Diversos, Tennis y etiquetada , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un Comentario