El Fanático: Deportiva Defensa de Género; Pusilánime Futbol Mexicano; O.J. Simpson Gana un Oscar


Primer Campo de Golf Para Afroamericanas

Una Defensa Contra La Violencia de Género

Pusilánime Castigo Para Ricardo La Volpe

Un Homenaje Involuntario Para O.J. Simpson

DATO DEL DÍA. El club deportivo situado en Washington D.C., conocido como Wake- Robin Golf Club, fue el primero en permitir jugar Golf a mujeres afroamericanas en Estados Unidos, lo hace desde 1938 y es propiedad del gobierno local, como muchos otros campos públicos de ese deporte en aquel país; la PGA permite afroamericanos desde 1961.

VERSUS AC. Este segmento lleva el nombre del grupo de mujeres periodistas dedicadas al deporte que ha emprendido una campaña contra la discriminación que sufren, principalmente en las redes sociales, por el simple hecho de hacer un trabajo que no hace mucho se pensaba era exclusivo de los hombres.

El asunto es que los comentarios en su contra cada vez son más misóginos, agresivos y de plano vulgares, de lo que justamente están cansadas y por consecuencia han emprendido una campaña para frenar esos abusos, movimiento que por lo pronto encabezan Jimena Sánchez y Marion Reimers, de Fox Sports México, aunque son varias las que se han unido.


Y es justo el movimiento aunque no niego que he sido crítico muchas veces del trabajo de algunas damas que se dedican al periodismo deportivo, pero no por ser mujeres, sino por promoverse más como objetos que como personas que se dedican a una actividad por demás noble y deseada por muchos, que igual hay algunas así pero muchas más cumplen con su trabajo como lo haría cualquier hombre.

Recuerdo que Marion Reimers una vez en una transmisión de la cadena para la que trabaja puso en su lugar de una manera muy propia y educada a un comentarista argentino de futbol, de su misma empresa, que tuvo el mal gusto de decir, palabras más o palabras menos, que las mujeres mexicanas estaban seguro muy mal de sus partes íntimas pues se  atendían con un ginecólogo como (el más conocido como árbitro) Edgardo Codesal.

La comentarista mexicana increpó en vivo a su compañero, con el que trabajaba en ese momento en un enlace desde Argentina, y lo obligó a disculparse del mal comentario, mostrando una dignidad, entereza y educación la mexicana que muchos varones dedicados a esta profesión que nos ocupa, jamás han tenido ni tampoco les interesa mostrar.

En Sinaloa hay varias comentaristas deportivas o damas que se dedican de alguna manera a trabajos relacionados con deporte y medios, y vaya para ellas todo mi respeto porque saben hacerlo tan bien como cualquier hombre; y para muestra cito a Lilly Navarrete, Daisy García, Erika Chiquete, Mariel Iribe y Yesenia Torrecillas, aunque el grupo es más grande.

PUSILÁNIME TIBIEZA. Hace años en un juego de NFL un asistente de los Jets se metió al campo en plena jugada y le metió el pie a un rival para que no anotara, ese tipo se fue de inmediato del equipo y de la liga, de hecho desde entonces no trabaja en nada que tenga que ver con el circuito, pero en México algo peor se castiga con sólo un juego.

Tibio y pusilánime el castigo para Ricardo La Volpe, director técnico del América, por meter el pie a un jugador de Chivas, hecho que deja claro que en nuestro país ser grosero y burlar las reglas paga muy buenos dividendos.


ICONO DOBLE. Es muy posible que las nuevas generaciones desconozcan por completo quién es Orenthal James Simpson, conocido por su apellido acompañado de las iniciales de sus dos nombres, y quizá el domingo durante la entrega de los Oscar se hayan preguntado quién era o es ese personaje cuyo documental, producido por la cadena deportiva ESPN y dirigido por Ezra Edelamn y Caroline Waterlow, ganó el premio en esa categoría.

El documental titulado “O.J: Made in América” (O.J: Hecho en América) dura casi ocho horas y se presenta en varios capítulos, forma parte de la serie conocida como “30 for 30”, que consiste en documentales de tema deportivo dirigidos por cineastas o realizadores de televisión bastante reconocidos, y narra al detalle el juicio del atleta citado cuando fue acusado de asesinar a su exesposa y un supuesto amante en 1994.

Ese juicio fue tan polémico que dividió a los Estados Unidos, que vivía una tensión racial grave por incidentes previos como la golpiza al afroamericano Rodney King en manos de la policía de Los Ángeles, además de la persecución por horas, por parte de ese mismo cuerpo policiaco, de la camioneta de Simpson para que se entregara, un espectáculo de película.

O.J. Simpson se hizo famoso desde que jugó futbol americano en la Universidad del Sur de California (USC), donde ganó el trofeo Heisman, para luego pasar a la NFL y jugar con los Bills, con los que logró la primera temporada de 2 mil o más yardas por tierra para un jugador en la historia de la liga, entre muchos otros logros, pero nunca un título; luego se hizo actor y comentarista deportivo, además de protagonizar un legendario comercial.

En el verano de 1994 la exmujer de Simson y un amigo aparecieron muertos a puñaladas en una casa de un sitio muy exclusivo de la ciudad angelina, días después se culpó al jugador y cuando fueron a detenerlo comenzó la persecución señalada, que se transmitió por las entonces tres cadenas de TV nacionales norteamericanas, completa y en vivo por varias horas, además de paralizar todo el sur de California, donde fue la lenta persecución.

Simpson se entregó y luego comenzó el juicio, que después de meses, siempre transmitido por TV, terminó con su absolución por duda razonable, lo que la comunidad afroamericana y otras minorías celebraron y los blancos condenaron: irónicamente hoy el exatleta paga condena en una cárcel de Nevada por asalto y robo, pues años después en Las Vegas se metió en líos en una convención de coleccionistas de recuerdos deportivos.

Ese juicio hoy tiene en la farándula a las hijas de un abogado de Simpson, de apellido Kardashian, ya fallecido, a quien seguro las nuevas generaciones  conocen de sobra, aunque no sepan que su fama y buena parte de su fortuna económica se la deben a un tipo que el domingo fue recordado con el Oscar que recibió ESPN, por contar ese penoso episodio del deporte y la vida pública de Estados Unidos. Hasta el viernes. Gracias.

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