A Nivel de Cancha: Chicharito, Patrañas y la Selección Mexicana de Futbol

Textos enviados por José David García. Escritos horas despúes de los partidos más recientes de la Selección Mexicnaa de Futbol)

La Selección y el “Chicharito” cumplieron, nada más.

Goleador

Lo que ha conseguido Javier Hernández no es poca cosa, igualar a Jared Borgetti como máximo goleador del combinado nacional es para destacar y elevar hasta las esferas más altas del cielo. Lo digo porque es lo que pienso, obvio, pero también lo afirmo, para que quede en claro que por lo menos yo, que soy mexicano, si pondero y pongo en valor, las cosas destacadas que consiguen mis compatriotas ya sea con selección o en sus respectivos clubes, o en cualquier área a la que se dediquen otros mexicanos, ya que constantemente se dice que nosotros no valoramos a nuestros paisanos.

Después de esta explicación, innecesaria si así lo quieren ver, debo aclarar que he sido un fuerte detractor de “chicharito” a lo largo de su carrera, no porque piense que sea un mal jugador, que no lo es, sino porque a día de hoy, sigo pensando que no es el delantero de elite que mucha gente piensa o cree que es, y que puede sentarse en la misma mesa de los grandes “9” del mundo.

En fin, no vengo a amargar su conquista del record de goles en el conjunto tricolor, y no quiero que piensen que eso es lo quiero, al contrario, vengo a defenderlo y a reivindicar la trascendencia que tiene en el equipo nacional.

Debatir sobre la importancia de “chicharito” para la selección y el futbol mexicano me parece inocente, porque es alguien que más allá de no tener condiciones excepcionales para jugar a la pelota, me parece que es un futbolista, que apoyado en otras aptitudes, ha podido tener este existo del que hoy en día puede gozar y disfrutar con todas las de  la ley.

El primer punto, como no podía ser de otra manera, es que consiguió igualar a Jared como máximo artillero con la “verde”,  y muy probablemente lo va a rebasar para convertirse en el goleador histórico del equipo, ¿Quién es mejor?, esa es una respuesta que solamente se puede responder desde el lugar común de la subjetividad y que cada quien tiene dentro de sus pensamientos, sean por las razones que sean.

En segundo lugar, porque es un jugador de carácter estoico, que ha logrado en diversas ocasiones, salir de los escenarios fúnebres que se le han atravesado a lo largo de su carrera deportiva. Hablar de “chicharito” es hablar de trabajo, humildad, fortaleza, valor, perseverancia, tolerancia y especialmente, aunque parezca un menos precio de mi parte, suerte, lo cual no es ninguna falta de respeto, porque ya quisieran muchos tener, por  lo menos un poco, la dosis de fortuna con la que ha contado Javier a lo largo de su carrera, pero también siendo justos, esa fortuna la encontrado gracias su esfuerzo.

 Y tercero, porque es un jugador centrado, parco y respetuoso con el entorno que lo rodea y que le permite ver todo con mesura, tranquilidad y sobriedad, especialmente la crítica o aquello que le supone una connotación negativa hacia su persona o trabajo, bueno, casi siempre.

Ahora bien, ¿es el mejor delantero que ha tenido la selección en la historia?, evidentemente no, y seguramente al final de  su carrera no lo será, al tener a monstruos como Hugo Sánchez, por ejemplo, que consiguió proezas inimaginables logrando en su momento, que al futbolista mexicano no solo se le conociera, sino que se le considerada y valorara en el plano internacional.

Javier Hernández podrá tener poca habilidad, talento, mostrarse torpe por momentos y todo lo que ustedes quieran, pero lo que nadie le puede negar, quitar y reprochar, es su tenacidad, fe y la confianza que se tiene a sí mismo, como un gran goleador debo aclarar, aunque los demás no se la tengamos.

Patrañas

Ni el Azteca, ni la altura, ni cambiar el lugar de entrenamiento, ni el control sorpresa de antidoping que realizó la FIFA, ni las palabras bonitas que constantemente lanza Juan Carlos Osorio junto con su  cuerpo técnico, fueron fundamentales para que México pudiera derrotar a Costa Rica, puras patrañas.

Esta primera presentación en el hexagonal final en casa, tenía en el aire ciertas dudas y temores, sobre todo por el camino lleno de espinas que tuvo el equipo mexicano en esta misma fase rumbo a Brasil 2014, y después por la excusa que existe en el combinado azteca, que porque según un estudio realizado o una interpretación, la altura de la Ciudad de México que por tanto años fue utilizada como un arma para sacar ventaja sobre los rivales, ahora es perjudicial, para el futbolista mexicano que procede de Europa y que no está acostumbrado a jugar en estos entornos.

Como digo arriba, para mí son puras tonterías, lo que necesitaba la selección el viernes fue precisamente lo que mostro en el campo de juego; la estabilidad tanto futbolística como emocional de  manejar la presión, en un escenario en el cual se había perdido el respeto y el miedo de los rivales que lo visitaban.

Aparentemente Juan Carlos Osorio ha podido encontrar esa estabilidad emocional y futbolística de su equipo después de la catástrofe del 0-7 frente a los andinos  en la Copa América Centenario, no solo en los resultados, que esa parte no mostraba duda, sino en las maneras, en las cuales, no estoy muy convencido  que se siga rotando en demasía cada partido, pero ese es un mandamiento del  técnico, y mientras el siga creyendo que leda buenos dividendos, y los resultados no le digan lo contrario, las patrañas las diremos nosotros, no él.

Confirmación

En Puerto España se confirmó que el mandamiento de Juan Carlos Osorio de las constantes rotaciones en el once titular, no será algo muy sano en los “comos”, en las maneras y en las formas, pero está generando, que, como dijo un entrenador hace algunos años (que la eliminatoria la pasaban caminando, y así lo hicieron en aquel momento), México pueda ir por aguas tranquilas como hace mucho tiempo no pasaba, en una zona en la que todos esperamos, que sea así desde siempre, demostrando que de verdad somos el gigante de la zona.

Muchas veces criticamos a los técnicos porque no tienen claro su plan, o sus conceptos definidos hacia los jugadores, y muchas veces los matamos por eso, y ahora que está un entrenador que va a morir con la suya, también lo criticamos hasta la saciedad, unos por el simple hecho que no es un técnico mexicano y otros, porque de verdad no les gusta el juego.

Una frase muy hecha es: “los entrenadores viven de los resultados”, y cuando tenemos alguien que tiene tanto los resultados, como una forma de actuar y de hacer las cosas – te puede gustar más o menos- tampoco estamos conformes. Yo no digo que lo este, porque creo que este equipo puede jugar mejor, pero mientras las cosas salgan, tengo pocos argumentos para criticar su filosofía y confirmar mis sospechas.

Por cierto, además de mantener cierto escepticismo con las ideas del técnico colombiano, también puedo decir que hay algo que queda muy claro y que no es poca cosa; Osorio se ganó a los jugadores, una sección que hoy en día, es fundamental para mantener estabilidad y armonía en los grupos, facilitando el poder trabajar desde la cancha.

Con esto se confirma que hay resultados, y buen mantiene en el seno de la selección, ojala dentro de un par de meses, pueda confirmar, que pasamos caminando al mundial, una aseveración que comienzo a creer, que jamás existió.

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