A Nivel de Cancha: Antes y Después de Alemania (Por Lo Menos, Menos Peor)

Colaboraciones enviadas por José David García.

Nota del Editor: Estas colaboraciones fueron enviadas en tiempo y forma, pero por diversas razones no se habían publicado, pero considerando el pésimo papel de México en la Copa Oro, mejor recordamos lo hecho en la Copa Confederaciones. Al menos fue menos peor.

De Afortunados y de Fortunas

Desde que tengo uso de razón, durante mi joven y corta existencia, las personas por lo general, me terminaban dando sermones, sobre los diferentes tipos de personas que existen en un mundo, que se ha vuelto una viva imagen de lo eficaz, efectivo y eficiente.

Si das resultados eres el mejor…. Y si no los das, prácticamente eres un completo inútil que no sirve para nada, y por lo tanto, no vales nada.

Pero al final de dichos dictámenes y discursos, que poco atrapaban mi interés y mi atención, en aquellos ya lejanos días como infante, comprendí y entendí que eran cosas de adultos, y como tales, no aprendería hasta tener cierta edad, y que tenía que pasar por diversas etapas en las que podría descubrir lo complicada y fascinante que puede llegar ser la odisea de la vida.

Finalmente llegue a la conclusión, por lo menos desde mi entendimiento, que en este mundo de la triple “E”, existen dos tipos de personas; los afortunados y los que se crean la fortuna.

Los afortunados, son aquellos que, sin ningún atisbo de rubor, se dejan llevar por la casualidad, por la suerte, y el azar. Que caminan siempre por la orilla del precipicio de la fatalidad, tentando sobrepasar los límites de su porvenir, sacándose las papas del fuego de último momento.

Y los que se crean su fortuna, básicamente son los que creen en la causalidad, en los sistemas, procesos, en la continuidad, y que ven en el trabajo arduo, el único camino de llegar a la meta deseada, teniendo en su ser, la creencia de que se puede perfeccionar lo aprendido en todo momento, y así, mantenerlo y en base a eso educar a las nuevas generaciones.

Seguramente se preguntaran porque me aviento todo este rollo cansino. Pues básicamente porque en la Confederaciones, en la fase de semifinales, tenemos en el emparejamiento, un duelo entre afortunados, y los que se crean la fortuna, que se traduce en un México vs Alemania.

México cumplió con las expectativas y avanzó a la siguiente ronda del certamen, un cuadro que ha dejado muchas dudas en su transitar por la competición, y lo único que puede y debe hacer para recobrar la confianza perdida en la fanaticada, es comenzar a jugar con orden, sentido, y un plan definido, frente a un rival que más allá que sea el “B” de los teutones, es un conjunto que siempre viste y te hace figurar en el panorama internacional.

El cuadro alemán, más allá de que es un conjunto joven, y no tienen consigo a los indiscutibles campeones del mundo en sus filas, sigue siendo un equipo sumamente competitivo y atractivo a la vista, con buenas maneras en el campo, y extremadamente dotado en la cuestión emocional, es una escuadra que no entra en pánico en la adversidad, y que no pierde los papeles en los momentos más apremiantes, faceta que quedó más que demostrada frente a los chilenos, en donde viéndose abajo en el marcador, siguieron tocando la pelota desde la salida, dándole fluidez en el medio sector, para finalmente cambiar de ritmo en el último tramo del campo y encontrar profundidad y efectividad. Tan fríos y certeros como siempre.

Son sin duda la combinación perfecta de creatividad, cambio de ritmo, rudeza y las tres “E”. El equipo de Low va para adelante, busca sacar la pelota limpia desde atrás, tocándola las veces que sean necesarias, para después cambiar de ritmo en el último tercio de la cancha, y así liquidar el encuentro a su favor.

Alemania es un equipo previsor y lo hace como pocos, pensando a futuro siempre buscando generar y producir fortuna futbolística. Ven hacia adelante, lo que se avecina en el futuro, no solo pensando en el mundial de Rusia que está a la vuelta de la esquina, sino también en Qatar, y más allá.

La muestra está en la Confederaciones, tenía la oportunidad de traer a su mejor equipo, y prefirieron observar a otros futbolistas, e ir construyendo el futuro, con un grupo de jugadores extremadamente talentosos y maduros, en una competición que siempre es llamativa más allá de los peros que le podamos poner.

México le puede ganar sin duda, pero debe dejar de lado de una buena vez por todas, los experimentos y comenzar a tomar la seriedad necesaria en partidos de alto riesgo. Frente a estos tipos deben de existir la menor cantidad de errores defensivos posibles, con un medio campo más sólido, y una fuerza mental y anímica importante, para tratar de evitar a toda costa, aquella famosa frase del exjugador ingles Gary Lineker:” El fútbol, es un deporte en el que juegan once contra once durante 90 minutos y al final siempre gana Alemania”.

Estoy prácticamente seguro de que si México logra derrotar a los alemanes, no se le dará el mérito suficiente, porque fue contra la “B”, y todavía peor si se pierde porque fue contra la “B”.

Los jugadores ya se saben este verso de memoria, y lo que deberán hace es aislarse de todo para poder concentrarse y así tener la tranquilidad de poder conseguir derrotar a un rival más que exigente y talentoso, mentalizándose en que es una gran “A”, en lugar de una “B”

De momento Osorio lo vale todo porque no deja de ganar, una costumbre que al parecer, se está instalando y que permite, borrar de momento, el pesimismo típico del mexicano por la realidad de penurias que le ha tocado vivir en todos los ámbitos, y el juego de la pelota no es una excepción.

Pero para seguir con esa constancia, México deberá empezar ahora por generarse su propia fortuna futbolística, con trabajo, planeación y paciencia, dejando de tener el papel de los afortunados en lapsos vitales de los partidos, que le han permitido ir avanzando en la competición.

Con suerte o sin ella, con trabajo o sin él, me queda claro, que en el mundo de los adultos, no importa a cual grupo pertenezcas, lo que importa es que seas eficaz, efectivo y eficiente, para dejar de valer nada, y valerlo todo, como la selección mexicana, porque en el mundo real, en más o menos medida, existen los afortunados, y los que generan fortuna.

Hubo Fuerza, Pero no Suerte. Hola Realidad

Drama

La selección mexicana cayó y cayó feo. Volvió a encontrarse con la cruel muralla de la realidad, la cual les dejo muy en claro a todos los involucrados, que no se puede vivir de ilusiones, sueños y anhelos mal infundados.

Es verdad, somos hijos del derrotismo, del pesimismo y del fatalismo, porque así nos han educado. Nos han enseñado a ser seres negativos por naturaleza, porque no concebimos el éxito y la victoria. Somos un país que a lo largo de la historia, ha perdido desde siempre, y siendo así, se nos hace impensable vernos en el bando ganador, como a nuestros paisanos. Como nosotros perdemos, ellos deben perder también.

Nos gusta el drama, y al ser dramáticos, necesitamos impetuosamente del sufrimiento, pero no porque sea algo que queramos, sino porque es la cara en la que siempre nos hemos visto reflejados durante nuestro sendero histórico, y al sufrir tantos descalabros, como somos egoístas, queremos que los demás sufran con nosotros, porque si yo sufro, los demás deben sufrir conmigo.

Vigor

La selección mexicana perdió contra la “B” de Alemania, un cuadro experimental lleno de juventud, disciplina y técnica, que prácticamente en 8 minutos, le tiró encima a México sus cuatro copas del mundo, y le demostró no solo su realidad, sino las diferencias que existen de un equipo a otro, no solo por el talento del que gozan cada uno, sino por la demostración, de cómo se debe trabajar un partido, y un proceso.

El equipo de Osorio mostró fuerza, ímpetu y muchas ganas después del sopetón de los primero 10 minutos, con mucha posesión de balón y por momentos, cierta profundidad y llegada, pero como suele ser habitual en el jugador mexicano, le suele fallar el último pase, y el toque de finalización.

Siendo sinceros, México mejoró, si,  porque Alemania se los permitió. Los de Low se tiraron unos metros para atrás, dejándole muy en claro a los mexicanos, que a partir de ese momento, el partido seria de matar o morir. México tomó el riesgo, y en ese arriesgar, vimos la película de siempre.

De nada le sirvió al equipo mexicano tener en demasía la pelota, porque fueron contadas las beses que Ter Stegen, tuvo que emplearse a fondo para evitar la caída de su marco.

Más allá de eso, México mostró una fortaleza mental importante. Cuando parecía que los fantasmas del 7-0 contra Chile harían de nueva cuenta su aparición, los dirigidos por Osorio mostraron valentía física y mental para sobreponerse momentáneamente a la situación y comenzar a jugar, tomando en cuenta que los teutones, al tener un cuadro con cierta experiencia en sus futbolistas, pero joven, tienden a tener pasajes irregulares en su juego por cierta dejadez que el marcador les permitía, pero como dije antes, México no aprovecho su momento, y los alemanes pudieron solventar su estado de crisis con total éxito.

Tapando el sol con un dedo

En México comenzamos a buscar culpable luego de la derrota frente a los germanos. Aquel chivo expiatorio que sirve para tapar todas las miserias de un proceso y una administración, que nunca cambia las maneras, y no les importa crecer y desarrollarse en lo que verdaderamente importante; el fútbol, Sino únicamente llenarse los bolsillos.

Se busca culpable. Los francotiradores iban primeramente hacia Osorio, a lo fácil, al tipo que está sentado en la banca, y el que tiene que aguantar constantemente, todas las penurias dentro del proceso, porque es el blanco de todas las miradas, y porque es el que tiene el poder de decisión en la gestión deportiva en la selección.

Si bien yo lo he criticado en más de una ocasión, el problema no es únicamente Osorio, es más profundo que solo un individuo, y a la palestra, deberían y deben entrar otros personajes, que muy poco se les toca, porque son constantemente solapados, al considerárselos como divas del deporte nacional.

¿Cuándo se les va a señalar a los futbolistas?, ¿Cuándo verdaderamente van a frotar la lámpara en el momento grande?, ¿Cuándo van a demostrar realmente que son la mejor generación en la historia del futbol mexicano?, porque esta misma generación de futbolistas, son los mismos que han fallado en los momentos importantes.

Son los mismos que estuvieron a punto de no clasificar al mundial de Brasil en la eliminatoria pasada, los mismos que en un lapso de 5 minutos, dejaron ir el resultado frente a Holanda en el mundial, los mismos que no tuvieron la capacidad de pasar la fase de grupos en la Confederaciones pasada, los mismos a los que Chile les goleo 7-0 y a los mismos que ahora, la Alemania “B” les ganó 4-1, usted me dirá.

Alemania, de la mano de Goretzka, Draxler y compañía, se ve como un equipo sólido, fuerte, y totalmente dispuesto a ganar, porque su mentalidad lo puede todo y porque son tipos que se les ha inculcado a competir desde la cuna, a ganar con trabajo, esfuerzo y dedicación, siempre mirando hacia delante buscando la manera de perfeccionarse cada vez mas.

México tuvo fuerza, le faltó la fortuna necesaria de los partidos anteriores en donde sus rivales fallaron, pero ante estos tipos alemanes, no se debe bromear, porque ellos, si te descuidas, te hacen ver la realidad.

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Una respuesta a A Nivel de Cancha: Antes y Después de Alemania (Por Lo Menos, Menos Peor)

  1. Arturo ga dijo:

    Una vez más coincido mi amigo con tu relato me gusta tu teoría. Lástima que mensajes como estos y demás realidades no entraran jamás a los oídos correctos. Slds.

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