A Nivel de Cancha: Dorados de Sinaloa, Mucho Calor, Poco Futbol vs U de G

Colaboración de José David García

Bloqueo

Me serví un vaso con agua, me senté en el comedor, y encendí mi maquina portátil. Era un fin de semana cualquiera, de esos en los que no hay nada especial marcado en el calendario, y el único acompañante que hace acto de presencia es el aburrimiento.

Pero había algo en el aire, un sentimiento de extrañeza que me incordiaba, si, una especie de preocupación interna que me hacía dudar y ponerme nervioso conmigo mismo, ese nerviosismo que te ataca cuando tienes que presentar un examen muy importante, y sientes que no estudiaste lo suficiente.

Las dudas que toda persona en proceso de aprendizaje para la preparación de la vida profesional puede tener, me asaltaron.

Tenía la mente en blanco, un bloqueo de mi imaginación o de mi entendimiento, sobre el cómo poder escribir por lo menos, un par de líneas coherentes y atractivas para ustedes que se toman el tiempo de leer estas opiniones.

Y si, ahí estaba yo buscando y leyendo, leyendo y buscando diferentes columnas de opinión, para darme una idea de cómo ir acomodando mis ideas  y estructurarlas de la mejor manera, nunca es malo poner en práctica la observación y el alcance de la captación, ciertamente.

El día avanzó, la tranquilidad volvió a mí, me sentía con mayor confianza y oportunismo para tener la iluminación y la claridad en mi mente, podía hacerlo, solo tenía que observar, entender, y escribir, después de todo, el evento que se aproximaba lo ameritaba y exigía.

Pesado

Sábado por la tarde. El día tenía una semejanza con los demás que nunca varia y que nunca ha variado en Culiacán desde el comienzo de los tiempos; el calor, esa sofocante sensación térmica que se cuela por los poros, se instala y no nos abandona nunca más. La humedad era el enemigo número uno, la pesadez también levantaba la mano. Sentía esa necesidad imperiosa de que el partido pusiera de su parte para olvidar la molestia climática, mientras me acercaba al estadio.

La puesta de los equipos prácticamente fue una declaración de intenciones de lo que sería el partido; los locales querían construir, imaginar, jugar en campo rival, y sin querer queriendo, se encontraron con el premio principal sin intentarlo. Vinicio Angulo apareció y remató un mal rechace del joven arquero Felipe López dentro del área, el cual mostró su falta de inexperiencia, y porque no decirlo, de calidad.

Leones Negros perdía antes de empezar, de despertar y de comenzar a planear. Pero a pesar de la inferioridad anticipada, la tónica del partido seguía igual, los visitantes se mostraron timoratos y agazapados dentro de su zona de retaguardia, no cambiaron el plan, intentaron destruir, poner músculo y lanzar balones aéreos para que Valadéz se arreglara la vida completamente solo como un zorro en un desierto.

El partido se volvió pesado, cansino y aburrido. Dorados no encontraba los caminos y la profundidad en el último tercio, a pesar de la excesiva posesión de pelota. El temor de Leones a no salir a tratar de emparejar el marcador, no ayudó mucho.

En el complemento la cosa cambió. U de G adelantó líneas, se veía con más confianza, y generaba sensaciones de peligro, el asesino asechaba a su presa.

Dorados retraso sus líneas, Diego Ramírez sustituyo a Vinicio Angulo justificando cuestiones físicas, y retardo a su equipo en el campo, buscando matar corriendo, tirando pelotazos y defender el resultado frente al penúltimo lugar de la tabla, algo bastante deprimente, como la noche que caía atosigante.

En su mayoría, fue un típico partido de liga de ascenso, mucho músculo, esfuerzo y poca cabeza e imaginación, además de un notorio desorden táctico. El gran pez se metió en su área los últimos 10 minutos, y la penitencia no tardó en llegar; jugada de táctica al punto penal, apareció el cabezazo que daba justicia para aquel que lo intentó en el final, pero el futbol, tiene estos extraños reconocimientos.

Dos minutos después, dorados volvió a marcar con un gol de Kevin Gutiérrez. Los últimos compases del partido  tomaron tintes de que se jugaba a otra cosa, y no la tónica del partido durante 89 minutos.

La conferencia de prensa después del juego fue igual de pesada que el partido. La arrogancia fue el mensaje entre líneas que lanzaba Diego Ramírez en cada una de sus respuestas. La autocrítica no vendría mal, cuando tu equipo fue inoperante al momento de generar volumen de juego.

“Si pones un poquito de análisis U de G jugó haciendo puras faltas, todo el equipo atrás, no siempre es fácil, prefiero terminar el primer tiempo ganando 4-0 que 1-0, el rival también cuenta, así que pediría un poquito más de análisis” afirmó el entrenador de Dorados.

Con arrogancia o no, con poca autocrítica o no, lo que queda claro es que el sábado, uno caliente, húmedo y pesado, estuvo lleno de calor, pero ambos, por las razones, cuestiones y escusas que se quieran poner, brindaron muy poco futbol.

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Una respuesta a A Nivel de Cancha: Dorados de Sinaloa, Mucho Calor, Poco Futbol vs U de G

  1. Gama garciq dijo:

    Con toda razón no hubo buen fútbol ni razón para no dar un buen espectáculo. Siguen mal los dorados apresar de todo.

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