A NIVEL DE CANCHA: Premio a la Competitividad

Texto enviado por José David García.

Mi discurso es el mismo sobre la reflexión a la que invitan los partidos amistosos: no darle relevancia al resultado, mostrar una faceta competitiva decorosa y tratar de seguir creciendo tanto en lo individual como en lo colectivo, máxime cuando nos referimos a la selección mexicana.

Esta es la realidad de la escuadra azteca. El equipo mexicano está, como lo ha estado siempre, para lo mismo en el fútbol: competir, mostrar avances en su juego y estilo y tratar de seguir creciendo.

Los recientes partidos en suelo europeo son la mejor muestra que el equipo dirigido por Osorio puede tener para que dicho crecimiento sea una realidad. México, en las canchas más idóneas para hacerlo, mostró personalidad, carácter competitivo y un cierto estilo definido, no por el desempeño colectivo en el terreno de juego, que es bastante mejorable, sino por la selección asidua de ciertos futbolistas, que seguramente serán la base en el mundial de Rusia 2018, así como la grata revelación de figuras emergentes pero que ya cuentan con mucha regularidad en primera división.

El empate a tres en Bélgica, significó, no solo igualarle al número cinco del mundo, según el ranking FIFA, sino que denotó en el plantel nacional, capacidad para recuperarse de resultados adversos y de pelearle de igual a igual, por lapsos, a una selección con mucha jerarquía y con futbolistas de grandes tamaños.

Contra Polonia fue diferente, si bien es cierto México tuvo mayor empaque, control y mostró  menos sufrimiento, también cuenta en demasía el hecho de que el equipo polaco no haya podido contar con la mayoría de sus máximas figuras, entre ellas Lewandoski, el supremo delantero del Bayern Munich. Parece ser que cuando el futbolista mexicano sale de sus zona de confort concacafquiano, suele liberarse y enseñar un nivel bastante aplaudible y reconocible.

Como mencionaba, México cuenta con figuras emergentes que pueden generar mucha ilusión. Hirving Lozano es el más claro. El joven futbolista del PSV dejó en evidencia el gran momento que está pasando en Holanda, dejándonos apreciar el excelso y apabullante nivel que está exhibiendo en tierras neerlandesas. Su encare, desparpajo, velocidad, dinámica, habilidad y su mejora en la definición en los últimos metros, son signos de esperanza en el que se puede llegar a convertir, en el futbolista por el que toda la vida a suspirado el fútbol mexicano.

Pero vámonos despacio con él, tampoco debemos poner sobre sus hombros toda la responsabilidad. Sigue siendo joven y debe de crecer, mejorar y madurar más para que pueda alcanzar esos niveles. Estos sin duda han sido las luces más deslumbrantes en la era Osorio, y en base a eso el técnico colombiano debe seguir trabajando.

La preocupante falta de ritmo de algunos futbolistas puede ser la cuestión negativa de esta excursión al viejo continente. Sabemos quienes estarán en el magno evento el próximo verano, aunque muchos de ellos no se lo merezcan. Esa es la cuestión en la que se debe trabajar y focalizar parte del cuerpo técnico para tratar de que estos jugadores, lleguen en las mejores condiciones posibles. Entre ellos destaca Moreno, bastión en la defensa central mexicana. Vital en el esquema de Osorio porque aporta liderazgo, seguridad, colocación, manejo de los tiempos y mucho pero mucho carácter. Será la pieza a recuperar sin duda, aunque también  hay otros elementos que se deberán tomar en cuenta y estudiar los minutos que lleguen a disputar. Sobre todo en el sector defensivo.

En el ataque los que preocupan sin duda son Giovani y Vela, dos fantásticos jugadores que nunca alcanzaron lo que prometían: darle a México, con su calidad, siguiente nivel. Su llegada a la MLS, primero de Gio, y muy pronto de Vela, les privará de contar con el nivel de competencia necesaria para una competición con los blasones del mundial, pero siguen siendo considerados, y se deberá de poner especial énfasis en ellos, tomando en cuenta que el fútbol mexicano no tiene mucho de donde echar mano.

Mi discurso se mantiene intacto: México está para competir, crecer, mejorar y definir un estilo propio, que le permita alcanzar los grandes niveles en los grandes escenarios.

Esta gira ofreció eso. La posibilidad de tener cierta esperanza en que México puede mostrar personalidad y empaque en los sitios de alta alcurnia futbolística, de mejorar en la cancha de fútbol. Sin duda, esta gira ha sido un gran premio competitivo, desde donde se le quiera ver.

Esta entrada fue publicada en A NIVEL DE CANCHA, Columna EL FANÁTICO, DEPORTE SINALOENSE, DORADOS DE SINALOA, EDITORIAL DEPORTIVO, Futbol Soccer, Historia, Medios de Comunicación, PAMBOLERO, Temas y Deportes Diversos y etiquetada , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un Comentario