A NIVEL DE CANCHA: Nuevo Torneo Liga MX, Un Prometedor Inicio

Texto enviado por José David García

Inauguración de los “grandes”

La jornada 1 del clausura 2018 de la Liga MX resultó, por lo menos desde el tanteador, una semana positiva para los cuatro “grandes” del futbol mexicano. Comenzando con Cruz Azul y terminando con América, fue una jornada en donde los equipos más populares del país, enseñaron el rostro que sus aficionados demandan desde tiempos ancestrales: garra, espíritu y honor.

Si bien es cierto que el juego fue poco brillante, espectacular y alentador tomando en cuenta que algunos todavía no se han terminado de armar por completo, siempre es positivo empezar sumando en un torneo que está repleto de figuras deseosas de revancha desde los banquillos.

Los Banquillos de la Revancha

Caixinha: Después de su mal paso por el fútbol escoces y con la ventaja de conocer y de haber sido campeón con Santos en el futbol mexicano, tratará de devolverle al Cruz Azul las esencias de la victoria luego de 20 años de fracasos, desilusiones y desgracias. Tiene una filosofía de juego promisoria para lograrlo. Le gusta que sus equipos tengan posesiones largas de balón, que lleguen con mucha gente al área y generar manos a manos constantes.

Almeyda: Después del decepcionante torneo anterior donde su equipo terminó en los últimos puestos de la tabla, el “pelado” y los suyos buscarán, desde la humildad (misma que habían perdido) recuperar el futbol dinámico, directo y profundo que los llevó a ganar el doblete, refrescando las versiones individuales de varios futbolistas.

Herrera: Luego de su vuelta al nido y las expectativas que esta generó, el “piojo” junto con la directiva, después del pésimo cierre de campeonato, (especialmente en la liguilla donde no marcaron un solo gol), tratarán de llegar al olimpo en base a la prepotencia que siempre ha caracterizado a las Águilas: ¡el poder del billete¡

Patiño: Con la vergüenza impregnada en el sentir universitario, con la vuelta de Castillo y las ganas de unos cuantos, el conjunto auriazul, en base a lucha, esfuerzo y con el poder de casa, buscaran subir a los lugares de prestigio a los que pertenecen y demandan.

Desde la cancha

América ficticio, pero con una genialidad

América venció 1-0 a los Gallos Blancos de Querétaro en la Corregidora con un juego práctico, precario, rudimentario, simple y efectivo basado en una genialidad de Henry Martín, refuerzo proveniente de Tijuana en la parte ofensiva, con un gran remate de pierna derecha en los linderos del aérea poniendo así, fin a la racha de más de 400 minutos de las Águilas sin anotar un gol.

Pero eso solo hablando de las generalidades del equipo de Herrera que al parecer, se ha olvidado de su línea de cinco que priorizaba la profundidad de los laterales y la anchura del campo por pasillos externos. Ahora, ha optado por un mezquino, rígido y timorato 4-4-2 que si bien le garantiza al “Piojo” tener un equipo con mayor resguardo en sectores laterales, es ese sentido de temor lo que provoca que el América se vuelva predecible.

Más, cuando únicamente monopoliza sus envíos ofensivos por derecha, (al no tener a un lateral natural por izquierda, porque Vargas no lo es), zona en donde conviven Paul Aguilar y Renato Ibarra (de momento) tratando de ganar en base a trompicones y ganas que ha entendimiento, por el excesivo transito del rival que se resguarda más en ese sector.

Vargas no es un mal jugador, al contrario, es un chico con un futuro promisorio pero que en zonas largas del campo, le cuesta por sus condiciones naturales de defensor central que tiende a cerrarse a pasillos interiores. Cosa que sucedió mucho frente a Querétaro.

América con él gana en marca, solidez, juego aéreo y manejo de los tiempos defensivos, pero pierde en soltura, fluidez, amplitud y superioridad numérica en ataque.

El América ganó, nada más. Estoy convencido de que esta no será la cara de los azulcremas durante el torneo, ya que la afición no está acostumbrada a ver un equipo generoso, de mucho esfuerzo y que tenga que basar sus esperanzas únicamente en las ganas y la lucha. Habrá que esperar la llegada de los refuerzos, para ver si el futbol espectáculo prometido llega, pero de momento, todo es ficticio.

Maquina con poco gas.

La cosa no es como empieza, sino como acaba. Así lo entiende Caixinha que después de su aventura con Santos en donde consiguió un título de liga hace un par de años, está más que enterado de cómo se debe de manejar la situación en el campeonato mexicano.

Cruz Azul frente a Xolos no jugó mal, de hecho, fue dominador y mereció mayor premio por generar más ocasiones de gol, pero le sigue pasando lo mismo que con Jemez: le falta pegada.

Y al no tenerla, corre el riesgo de complicarse o perder encuentros que desde el trámite, estaban destinados a tener otro camino.

Le faltan jugadores, es verdad. Las incorporaciones de Montoya y Peña le pueden otorgar al equipo mayor potencia al frente y tener enlaces interesantes con Mora y Cauteruccio, que siguen peleados con el gol, pero las rachas son así y seguramente pasara.

Los gritos desde la grada pidiendo al Chaco seguramente se apaciguaran con el correr de los partidos y los buenos resultados, pero mientras tantos, el rencor y la desdicha seguirán apareciendo en el aire del Azul.

Pumas y Chivas, con la gloria en casa

Pumas y Chivas vinieron desde atrás para sacar adelante sus resultados. Si bien lo de los universitarios es más alentador por regresar de un marcador lejano y sumamente adverso en una cancha complicada y sacar la victoria, Chivas también alcanzó el empate con una gran maniobra de la “Chofis” en un campo bravo como lo es el Nemesio Díez

En el juego sí que hay diferencias. Pumas demostró ser, lo que debe de ser: equipo ligero, rápido, con mucha energía y generoso en el esfuerzo, teniendo esa chispa de genialidad individual al frente con el que siempre es necesario contar, especialmente con el andino Castillo.

Parece que las bases están puestas. Con extranjeros de mayor calidad y compromiso como Alustiza, Arrivas y la vuelta de Castillo después su lesión prolongada, los jóvenes estarán mejor arropados y no tendrán que cargar con todo la responsabilidad que demanda la playera auriazaul.

Chivas sumó, pero sufrió demasiado para arrancar un empate. La ida de algunos elementos como Juan Vázquez reducirán el margen de maniobra de Almeyda, ni se diga lo del caso Alanís, que brindaba seguridad y experiencia en la retaguardia.

Pero no es culpa de nadie más que de ellos. Decidieron jugárselas con esas cartas y ahora tendrán que utilizar lo que tienen, dependiendo en demasía de la gloria, que se encuentra en casa.

Esta entrada fue publicada en A NIVEL DE CANCHA, DEPORTE SINALOENSE, DORADOS DE SINALOA, Futbol Soccer, Historia, Medios de Comunicación, Números y Estadísticas, PAMBOLERO, Temas y Deportes Diversos y etiquetada , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un Comentario