MI COLUMNA de ROBERTO RIVEROS: Mayos Igualan Serie Final de la LMP Ante Tomateros de Culiacán

Columna enviada por José Roberto Riveros.

Igualan Mayos Serie y Aseguran Regreso

Parecía una misión imposible, pero los Mayos    aseguraron el regreso de la serie final, a Navojoa. Paul León produjo tres carreras con cuadrangular y sencillo, Jesse Castillo agregó otro solitario vuelacerca y los Mayos empataron la serie, con una victoria de 5-3 sobre los Tomateros de Culiacán.

Como lo hicieron tantas veces en el rol regular, los Mayos vinieron de atrás y tras igualar el juego con el tablazo de Castillo en el sexto episodio, marcaron dos veces en la octava, para llevarse la victoria. El lanzador derrotado Casey Coleman caminó al primer bateador del inning decisivo, Randy Arozarena y entonces propinó pelotazo a Alex González. Después que Castillo elevó al izquierdo, Max Ramírez impulsó a Arozarena con sencillo al central. Eso trajo a lanzar a Derrick Loop, quien dominó a Rosa en foul a tercera base, antes que León siguiera con una rola difícil a la izquierda del paracorto Issmael Salaas para un hit que llevó a González a la registradora.

Los Mayos tomaron la ventaja en el segundo episodio que inició Ramírez con doble. Rosa siguió con un sencillo al central y Ramírez fue retirado en el pentágono, por preciso tiro de Rico Noel. Pero León abrió enseguida el marcador con un panorámico batazo al graderío izquierdo. El zurdo Héctor Daniel Rodríguez procedió entonces a retirar a los siguientes ocho bateadores que enfrentó, antes de dejar el juego, con una labor de cuatro hits, dos carreras y seis ponches.

Los Tomateros se acercaron al cierre del episodio por bombo de sacrificio de Fernando Pérez que remolcó a Andy Wilkins. Un inning después le daban la voltereta al juego por imparable de Ronnier Mustellier, productor de dos carreras. El abridor de los Mayos, Jaime Lugo, confrontó continuos problemas y salió del partido, tras lanzar 4 2/3 entradas en seis hits y tres carreras. El derecho ponchó a cuatro bateadores y caminó a otros cuatro. Los Tomateros amenazaron en las dos últimas entradas, pero no llegó el batazo oportuno.

En la octava, Mustellier inició con doble ante Carlos Bustamante, pero después que Ozzie Méndez ponchó al emergente Lupe Chávez, Isidro Márquez sorprendió fuera de segunda base a Mustellier. El emergente Alfredo Amézaga caminó, pero todo acabó en rola al pitcher del también emergente Maxwell León. El juego tuvo una dosis extra de emoción en la novena, cuando los Tomateros embasaron a dos corredores y dejaron la carrera del empate en primera base.

Daniel Moskos, el octavo lanzador de los Mayos en el juego, retiró a los dos primeros bateadores que enfrentó, antes de ceder imparables a Sebastián Elizalde y Joey Meneses. Pero entonces procedió a dominar a Wilkins en elevado a tercera base, para el último out del juego. Jorge Ibarra, que entró a ponchar a Wilkins en la séptima entrada con corredor en segunda base, se acreditó el triunfo.

Para este jueves, en el quinto juego de la final, lanzará Anthony Vázquez por los Tomateros contra Barry Enright, en la repetición del partido inaugural de la serie.

ADIOS A UNA LEYENDA. Pueden contarse con los dedos de una mano, y tal vez sobren, los jardineros mexicanos que reunieron las habilidades defensivas de Ramón Montoya. El “Diablo” lo hacía todo bien, fildeando hacia adelante o de espaldas al plato, estrellándose de un continuo contra la barda, en espectaculares jugadas. Pero no sólo fue su desempeño en el campo lo que lo convirtió en uno de los favoritos de la afición. Su bate fue también uno de los más respetados de su tiempo.

En la temporada 1962-63, el “Diablo” hizo su debut en la entonces Liga Invernal de Sonora con los Rieleros de Empalme, y un año después impuso una marca de 130 hits (en 83 juegos), que aún persiste. Ese año sostuvo una cerrada lucha por el título de bateo con Héctor Espino, quien terminaría adjudicándose su tercero de seis campeonatos consecutivos. En 13 años en el beisbol invernal, Montoya sumó 908 imparables, en el lugar 22 de todos los tiempos. Tras su retiro en 1983, el “Diablo” probó suerte como mánager.

No fue una carrera larga, pero sí exitosa. En la temporada 1992-93 llevó a los Venados de Mazatlán al campeonato, sobre el equipo de su ciudad natal, Águilas de Mexicali, una serie en la que la escuadra porteña se adjudicó, al ganar los últimos tres encuentros. Jugadores de los Venados solían bromear al señalar que estaban en el único equipo donde había un diablo y un ángel (Moreno). Por si fuera poco, en el conjunto figuraban un monge (Sid) y dos cruces (Andrés y Marco Antonio). Montoya dirigió al equipo rojo un año más, y en la temporada 1994-95, tomó su lugar el dominicano Ossie Virgil.

SUS AÑOS CON LOS DIABLOS. En el verano, el “Diablo” jugó de 1962 a 1976 siempre para los Diablos Rojos, y 10 veces bateó sobre los .300. Regresó en 1983 a los 43 años, pero sólo tuvo seis turnos al bate, en los que pegó tres imparables. El legendario jugador, que falleció a los 77 años de edad, será recordado como uno de los mejores en su posición. Uno de los grandes de todos los tiempos en el beisbol mexicano.

VLADIMIR GUERRERO AL SALÓN DE LA FAMA. El dominicano Vladimir Guerrero fue elegido al Salón de la Fama junto a Chipper Jones, Jim Thome y Trevor Hoffman. Guerrero es el tercer dominicano en ingresar al nicho sagrado de Cooperstown, y el primer jugador de posición. Los lanzadores Juan Marichal y Pedro Martínez ingresaron en 1983 y  2015, respectivamente. En su carrera de 16 años en las Grandes Ligas, Vladimir promedió .318, pegó 449 jonrones e impulsó 1 496 carreras. El slugger participó en nueve Juegos de Estrellas.

Vladimir se ganó un lugar en el Salón de la Fama con 392 de 422 votos (92.9 por ciento), mientras Barry Bonds y Roger Clemens, sobre quienes pesan acusaciones de uso de esteroides, se quedaron cortos de nuevo. Clemens tuvo el 57.3 por ciento de los votos y Bonds el 56.4 por ciento. Como ambos tendrán otras cuatro oportunidades, mantendrán sus esperanzas por alcanzar la inmortalidad en las Grandes Ligas. Yo creo que tarde o temprano deberán estar ahí.

HOY, EN LA HISTORIA DEL BEISBOL.

1945.- Los Yanquis son vendidos por Ruppert State a Larry MacPhail, Dan Topping y Del Webb, por 2 millones 800 mil dólares. Por ese precio, el trio obtiene 400 jugadores, (266 de ellos en servicio militar), el Yankee Stadium, parques en Newark y Kansas City, y arrendamientos en otro estadios de ligas menores.

1974.- Ray Kroc, empresario de comida rápida (McDonalds), compra a los Padres de San Diego por 12 millones de dólares.

1978.- Los Padres de San Diego cambian al pitcher Dave Tomlin y un estimado de 125 mil  dólares en efectivo a los Rangers de Texas, por el veterano Gaylord Perry. Perry ganará el Cy Young con San Diego, en 1978.

¡BUENOS DÍAS!

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