EL FANÁTICO: Detalles Destacados del Super Bowl LII

Nota: Luego de una pausa por cirugía, estamos de regreso. Gracias por su paciencia.

DATO DEL DÍA. A pesar de que Malcolm Butler jugó en el 97.8 por ciento de las jugadas defensivas de los Patriots en toda la campaña, incluyendo postemporada, Bill Belichick lo dejó en la banca ante Philadelphia, argumentando hasta hoy que fue una decisión que nada tuvo que ver con indisciplina, simplemente fue parte de la estrategia de juego que decidió.

BRILLANTE. La cantidad de momentos brillantes que se dieron en la edición 52 del Super Bowl es muy grande y creo que usted fue testigo de tales exquisiteces, que surgieron desde las bandas por conducto de los entrenadores y sus múltiples asistentes especialistas, no se diga en el terreno de juego, donde las ejecuciones en decenas de ocasiones fueron superlativas en cuanto a calidad, en resumen un juego para estudiarse por muchos años.

Comienzo por los que siempre se olvidan, los perdedores, que este caso nada tienen de que apenarse pues tuvieron tres departamentos dignos de ponerse de pie: la actuación de Tom Brady, que tuvo uno de sus mejores juegos en cuanto a cifras; sus receptores, especialmente Gronkowski, Amendola y Hogan, quienes sin excepción rebasaron las 100 yardas y por mucho; y la línea ofensiva, sin la que todo lo anterior no hubiera sido posible jamás.

Hoy se habla de crisis en Nueva Inglaterra, de que hubo vestidor dividido desde antes del juego, que Belichick se empecinó en tener en la banca a Butler y pagó caro, que Gronkowski duda de regresar a jugar para la próxima temporada, que quiénes serán los nuevos coordinadores ofensivo y defensivo, que si esto y lo otro, pero en definitiva los Pats jugaron magnífico, son históricos y ya son favoritos para ganar el Super Bowl 53.

Respecto a los Eagles hay mucho que decir, comenzando con el trabajo de oficina, que nadie ve y todos olvidan, pero de ahí surgen las maniobras para que se vayan acomodando las piezas que se ocupan para el éxito, y les doy un dato: la organización de Philadelphia hizo cerca de 900 movimientos de jugadores de todo tipo para que al final se quedara el grupo que hoy lo hizo campeón de la NFL, un esfuerzo supremo que merecería ser más expuesto.

La temporada de los Eagles tuvo altibajos notables, pero salvables, con excepción de la lesión de Carson Wentz, quarterback titular, que cuando ocurrió parecía cancelar toda oportunidad de postemporada, pero surgió de la banca Nick Foles, más generador de dudas que de certezas, pero comenzó a funcionar y en dos semanas las sombras sobre el equipo se habían disipado, estaban en rumbo al menos hacia la postemporada.

Foles completó 77 de 106 pases intentados en los tres juegos de postemporada de su equipo, el 73 por ciento, porcentaje que solo es superado por tres hoy miembros del Salón de la Fama que alguna vez lo hicieron ligeramente mejor pero no por mucho: Joe Montana, Kurt Warner y Troy Aikman; vale la pena decir que ninguno de estos tres hizo en un Super Bowl lo que hizo Foles el domingo: recibir un pase para anotación.

En cuanto a marcas impuestas el domingo en Minnesota, hay muchas que han movido el libro de récords, pero las más notables son la de más yardas combinadas en un juego con mil 151, lo nunca visto en ninguna instancia, la de más yardas por pase combinadas en un juego de postemporada con 874, y la de más yardas por pase en un juego de postemporada con las 505 de Brady; seguiremos analizando el juego aquí. Gracias.

Esta entrada fue publicada en Columna EL FANÁTICO, Futbol Americano, Historia, Números y Estadísticas, QUARTERBACK y etiquetada , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un Comentario