EL FANÁTICO: Telenovelas Deportivas

DATO DEL DÍA. Todas las ligas deportivas profesionales estadounidenses de mayor nivel han tenido huelgas y paros laborales (que no son lo mismo) en su historia, pero la NHL ha sido la única que suspendió una temporada completa (2004-2005), mientras las Ligas Mayores de Beisbol es la única que cortó y no completó una campaña (1994), al tanto que la NBA es la única que solo ha tenido paros laborales pero nunca huelgas formales.  

MEDIOS Y CONFLICTOS. En una época que hoy parece lejana, el deporte profesional era el punto de atención de los aficionados en todo momento, es decir, lo importante era siempre lo que pasaba en la cancha y nunca, o pocas veces, lo que sucedía en los vestidores, las vidas privadas o las andanzas pasadas de los atletas, mucho menos los conflictos políticos que rodearon su niñez o que motivaron a sus padres tal o cual acto.

Hoy la cobertura mediática tan excesiva, tan detallada y muchas veces tan especulativa, han convertido las vidas de atletas y personas cercanas a ellos en telenovelas vivas, muchas veces verdaderos infiernos que no son deseables para nadie, pues se les vigila todo el día y hasta lo que comen y lo que no, lo que les hace daño y peor aún, el periodismo deportivo se ha convertido en especulación, hasta creyendo saber lo que alguien piensa o pretende hacer.

Que si Lionel Messi siente o no los colores, la bandera o el himno de su natal Argentina, que si quizá preferiría ser español, que si Cristiano Ronaldo es un mercenario y va siempre donde paguen más, que si Mezut Ozil es más turco que alemán y si simpatiza con una aparente dictadura, que si Landon Donovan es un traidor a su país por apoyar al equipo mexicano en el Mundial pasado, que si fulano es buen patriota, que si es alérgico a tal…

Especulaciones puras que bien podrían ser contestadas por sus protagonistas de forma afirmativa o negativa, lo que daría lo mismo a fin de cuentas, porque, por ejemplo, Messi nació en Argentina pero poco ha vivido ahí, Cristiano busca dinero porque su carrera es corta, Ozil tiene padres nacidos en Turquía y se entiende su identificación con ese país, Donovan se vinculó con el futbol mexicano, y, a final de cuentas ¿y qué si sí  y que si no?

Pero lo que no se ve de fondo son muchas cosas, iniciando por la banalización de una actividad tan popular, socialmente muy importante, y lucrativa, como el deporte profesional, situación que ha convertido al deporte y a los atletas en modas muy desechables y olvidables, porque quizá usted ya no recuerde nombres antes famosos como los de José Luis Ramírez, Horacio López Salgado, Freddy Adu o Angélica Gavaldón (¿o reconoce a los de las fotos que acompañan este texto?).

Y hay algo más escondido, que se cubre con un “patriotismo”, que es más un patrioterismo excluyente, porque apenas alguien declara (atleta, medio o periodista) que tal o cual deportista en tal momento estará “representando” al país, región, estado o grupo social, y se convierte en bandera, himno y territorio, además de dignidad e identidad nacional, todo en una persona y expuesto todo en un momento “definitivo para la historia nacional”.

Por razones como estas, que permiten y exigen un estudio profundo de sicólogos, historiadores y sociólogos, no es raro encontrar que casi diario, especialmente en medos electrónicos y virtuales, los espacios dedicados al deporte son noticieros de farándula barata, donde los chismes, las especulaciones y las bajezas rebasan por mucho las tramas de las telenovelas.

Esta entrada fue publicada en Atletismo, Automovilismo, Basquetbol, Beisbol, Boxeo, Ciclismo, Columna EL FANÁTICO, EDITORIAL DEPORTIVO, Futbol Americano, Futbol Soccer, Golf, Historia, Hockey, Juegos Olímpicos, Medios de Comunicación, Tennis y etiquetada , , , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un Comentario