Columna EL FANÁTICO,  Futbol Soccer,  Historia,  Medios de Comunicación,  Temas y Deportes Diversos

EL FANÁTICO (OCT.23.2009) Por: GERARDO OSORNIO

http://mas.laopiniondezamora.es/especiales/mundial-de-futbol/images/stories/aguirre.jpg

Premio Nacional del Deporte. ¿Merecen Cuauhtémoc Blanco y Javier Aguirre el Premio Nacional del Deporte? No, no lo merecen por ningún motivo y sería un error premiarlos.

La razón principal es que no han hecho nada para merecerlo. Considerando cómo pasó el equipo mexicano al Mundial, sería darle un premio a la mediocridad por arriba de muchos casos de excelencia deportiva, y ya estuvo bien de premiar mediocres en México, como si con los miembros del sistema político, las élites empresariales y la tropa de la Gordillo no fuera suficiente.

Otra razón es que su deporte es el mejor pagado del país, por arriba incluso de miles de actividades humanas más importantes, como la investigación científica, por ejemplo. Ser profesionales no los excluye de ser candidatos, pero por favor, como si necesitaran el premio o el reconocimiento a través de los medios.

http://composta.net/fueradelugar/wp-content/uploads/2009/09/Cuauht%C3%A9moc-Blanco.jpg

La razón de fondo de la candidatura de Blanco y Aguirre es engordarle el caldo al gran negocio de las televisoras que van a transmitir el Mundial de Sudáfrica 2010. Con dos tipos ganadores del Premio Nacional del Deporte tendrán más elementos para vender a la selección ante los anunciantes, que pagarán muchos, pero muchos millones por ver su producto asociado al equipo mexicano. Y los únicos que van a ganar son las televisoras.

Además de todo, que vulgar truco han puesto en escena: aprovechan la euforia de la calificación, que no fue precisamente brillante en todo momento, y el desconocimiento de los otros candidatos por parte de las mayorías, que solo ven lo que la TV les da, y esto se traduce como “solo ven futbol soccer y peor, en la perspectiva que las televisoras quieren”.

Ni por asomo se compara lo hecho por Cuauhtémoc Blanco con lo que realizó, por citar un simple caso, el beisbolista Adrián González. Éste tuvo una excelente temporada, no sólo en comparación con los otros mexicanos en Ligas Mayores, sino en relación a todos los que forman parte del mejor beisbol del mundo. Y la Major League Soccer, donde juega Blanco, no es ni de lejos la mejor liga del mundo, y en este caso, ser la liga mayor de los Estados Unidos no es un argumento fuerte.

http://www.w-inedita.com/wsports/uploaded_images/cuauhtemocfire-746365.jpg

Tampoco tiene que hacer Javier Aguirre con, por simple ejemplo, Rafael Alarcón, el entrenador de Lorena Ochoa. El llamado Vasco tuvo mucho mérito al dirigir en España al Osasuna primero y luego al Atlético de Madrid, logro incluso hoy engrandecido por el paso desastroso de los colchoneros bajo el mando de Abel Resino, quien la campaña pasada tuvo buena actuación gracias al equipo y la inercia que dejó el mexicano. Aguirre jamás con sus equipos se acercó a ser peligro del Barcelona o el Real Madrid, mientras Rafael Alarcón trabaja y dirige a la mejor del mundo de su especialidad. Y en la LPGA no hay dos gigantes, hay el menos diez golfistas que acechan semana a semana a Lorena Ochoa.

Este intento de premiar al futbol con ganancia clara para las televisoras, es un ejemplo más de la idiosincrasia mexicana, donde el gandalla (o vivo, según léxico sinaloense) siempre saca la mejor parte y además exige reconocimiento social, una verdadera enfermedad en nuestro país y con ejemplo bien claro en Culiacán, donde ser vivo es mejor que ser honesto. Ojala estos malditos gandallas no se salgan con la suya, sería un insulto a la razón y la inteligencia.

Deja un Comentario

error: ¡Ve a Copiar a Otro Lado!