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Humildad de Alto Nivel

Es mejor ser estrella y no creerlo, que saberlo y pensar que la fama resolverá todo pues, cuando se trabaja con humildad y buenos resultados, los premios y reconocimientos llegan solos.

La FIFA reconoció la gran labor de Kaká en este 2007 y lo erigió como el máximo representante del balompié mundial. El brasileño, como siempre, lo tomó con toda sencillez y le dio gracias al Creador por tanto que le ha dado en su carrera. Así es la esencia de este figurón de las canchas, que se quita de los reflectores y deja las poses para brindar espectáculo y vibrar jugando el deporte más hermoso del mundo.

kaka.jpgFue un triunfo ante las adversidades, la mercadotecnia, la “inflación” de “pseudo figuras” y un futbol cada vez más globalizado (sólo a favor de los clubes con más recursos). Kaká, por méritos propios, ha podido sobresalir en dos equipos llenos de exquisitez y talento: Milán y la Selección de Brasil. No se pone a vender refrescos como Ronaldinho, o explota su lado “pop star” como Beckham. Inclusive, no engorda y enflaca como Ronaldo y no vive de los escándalos, como Maradona y Romario.

Ricardo Izecson Dos Santos Leite, su verdadero nombre, no hace tanto circo, maroma y teatro para llamar la atención. Sólo se dedica a jugar y con eso enamora a los aficionados ávidos de talento y de algo cercano a la perfección. Ha ganado todo lo que ha querido con los “Rossoneros”: una Liga y una Supercopa italianas, una UEFA Champions League, dos Supercopas de Europa y un Mundial de Clubes, sin contar las condecoraciones individuales como el Balón de Oro 2007 y algunas más en torneos del Viejo Continente.

A sus 20 años fue campeón del mundo con Brasil, a los 22 de la Copa América y a los 23 de la Copa Confederaciones. Por si esto fuera poco, en su corta estancia en el balompié carioca logro un Supercampeonato Paulista, en el 2002.

Sus números son tan impresionantes como su calidad. Apenas tiene 25 años, pero todo un futuro glorioso por delante que podría ser coronado y consagrado si mantiene la frecura en su vivir y la alegría por ser quien es.

Tal vez Messi empuje, o Cristiano Ronaldo crezca, pero Kaká es de esas estrellas que solas buscan su espacio para brillar en el alto firmamento, lejos del sol que quema, y cerca de la luna que alumbra el camino de lo majestuoso. Tan merecido es su premio como su futbol tan refinado y elegante en las mejores canchas del universo.

2 Comentarios

  • Jesús Ramón Ibarra

    Es extraño el caso de Kaká, por lo versatil de su papel dentro de la cancha. Parece contención pero no lo es (digo, parte de esa zona casi siempre); ese papel lo representa mejor el gladiador Gattuso. Tampoco es el creativo clavado que va y viene alrededor de sí mismo como Riquelme; en Milán, al menos, a Pirlo le toca ese puesto. Es más que eso creo. No sé si sea descabellado decirlo pero estamos viendo al jugador del futuro: su campo de influencia dentro de la cancha es impresionante, es un extraordinario definidor y pasa como los ángeles. Hay una escena que lo define a la perfección: en un juego amistoso Brasil vs. Argentina, él toma la pelota en su campo y hace un recorrido de 70 metros con el balón cocido a los botines, avanza rápido como con un motor desbordado. Detrás de él se ve alguien de Argentina, un jugador que parece no sólo competir con él dentro sino fuera del campo (como si Kaká le hubiera robado algo): es Lionel Messi. Kaká mete un gran gol ante la mirada de su rival. Creo que en esa competencia no tenía nada que hacer Cristiano Ronaldo. Messi es muy superior a él. Creo que es superior a Kaká, pero Kaká tiene todo lo que señalas en tu artículo. Un saludo.

  • José Luis Pérez

    Muchas gracias por el comentario. Sé que Messi será, tal vez desde el 2008, quien arrase con este tipo de reconocimientos en todo el mundo. De Kaká sólo puedo decir que es un fuera de serie, un jugador con sabor brasileño y tactica europea.

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