Uncategorized

La Ola Verde

http://www.uksoccershop.com/images/santos_laguna.jpg

Texto enviado por José Luis Pérez

La Comarca se encontraba como un pueblo fantasma. Ni un alma se podía mirar entre sus calles y, con un sol que caía como plomo sobre sus entrañas, aquel hervor parecía querer adivinar lo que vendría más adelante.

El pueblo completo, teñido de verde y blanco, aguardaba silencioso en sus hogares una ilusión que por años se había quedado perdida en la tierra de las esperanzas. El destino estaba a punto de escribirse, sin que hubiera alguien que pudiera modificar lo que vendría.

Y llegó la hora, en aquella sucursal del Coliseo Romano que pedía la muerte del visitante en manos de unos Guerreros sedientos de grandeza. Aquellos que extasiados miraban desde las gradas cerraban los ojos y añoraban tiempos pasados. Los que se jugaban la vida en la arena se escondieron en sus nervios y comenzaron la batalla.

Parecía un épico combate entre los santos combatientes de la laguna y la milicia de los recuerdos celestes, quienes venían de un viejo pueblo cementero. Los primeros dieron un golpe mortal. Una hacha que ha aniquilado a los más fuertes gladiadores de la región colocó su impacto en la zona donde más duele: el orgullo.

Tras el pasar de los minutos, cada instante se esfumaba cual suspiro del viento. Un ataque tras otro llenaban de coraje y entrega aquel campo de guerra, ante las miradas de aquellos que desde la tribuna deseaban ver sangre, dolor y lágrimas. Con las fuerzas que aún quedaban, los rivales foráneos alcanzaron a dar un revés, imprimiéndole a la contienda un sello de dramatismo digno de cualquier novela de pasión.

Y lo que tenía que ocurrir sucedió al fin. Los celestes no soportaron todo aquello que aumentaba aún su debilitada aflicción, quebrándose con la frente en alto, como los buenos gladiadores. Todo fue fiesta entonces en la Comarca. Todos salieron a las calles con aquel orgullo que da el saberse satisfecho con lo obtenido.

Dicen que desde entonces los Guerreros son mirados con respeto en el norte de aquella tierra. Nadie en esos terruños había conseguido llegar al alma de sus pobladores como aquel grupo de valientes. Santos Laguna no sólo es un campeón, sino un ejemplo de que todo se puede revertir con un poco de trabajo y organización.

Deja un Comentario

error: ¡Ve a Copiar a Otro Lado!