Beisbol,  Columna EL FANÁTICO

Ligas Mayores: Polémica en Washington

http://zoice.com/wp-content/uploads/2008/10/phillies-body-paint-5.jpg

En la capital estadounidense sigue la polémica por lo ocurrido el lunes de la semana pasada en el juego inaugural de los Nationals ante Filadelfia en el Nationals Park, donde casi la mitad de los asistentes no eran precisamente aficionados al equipo local.

La cercanía entre las ciudades de Washington y Filadelfia animó a varios miles de aficionados de los Phillies a realizar el viaje al partido que abría la temporada de su equipo, aunque fuera en calidad de visitantes, pues el primer juego en el Citizens Bank Park sería una semana después (precisamente ayer) y con los Nationals como visitantes.

La cantidad de fanáticos de Filadelfia molestó a la afición de Washington, pues cuando se mencionó el lineup de los National no hubo ovación tan cerrada como cuando se hizo lo mismo con el visitante. Y lo mismo sucedió varias veces más: cada vez que los Phillies realizaron un buena jugada o anotaron una carrera, las gradas se encendieron. Más de un aficionado de los Nationals declaró a medios de Washington haber tenido su peor experiencia en un juego.

http://assets.nydailynews.com/img/2009/10/30/alg_phillies_fans.jpg

La afición cuestiona cómo, por ejemplo, la directiva de los Nationals llegó a vender de un solo golpe hasta mil 500 boletos a un mismo sujeto por internet. Otro caso es el de un blogger que compró más de mil boletos para los miembros de un club de fans de los Phillies. Y es que muchos aficionados en Washington se quedaron sin poder entrar al estadio.

Pero a pesar de todo, incluyendo el amplio consumo de cerveza por parte de los fanáticos de Filadelfia, no hubo un solo incidente y mucho menos un detenido. Si, hubo burlas a los aficionados de Washington, y las sufrieron, pero nadie olvidó que era un juego de beisbol y no estaba en juego la identidad local y menos algo como la patria o la dignidad personal.

Lo irónico es que en México, las barras bravas o mejor dicho, las bandas de criminales aficionados al futbol, toman cada vez más espacio en los estadios de Primera División, sin que nadie los detenga, y hacen cada vez más complicado ir a un juego con la seguridad de salir de ahí en una pieza. Son las diferencias que hacen primer y tercer mundo.

Deja un Comentario

error: ¡Ve a Copiar a Otro Lado!