Atletismo,  Juegos Olímpicos

Tres Ratones Mediocres

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En México es costumbre, asimilada por las mayorías, que cualquier tonto se haga el importante, abuse de la posición que ocupa (gracias a sus relaciones, nunca debido a su capacidad) y, además, se dé el lujo de hablar mal del resto de la gente, como si su puesto fuera omnipotente. Sume el hecho de que en México la mediocridad y la deshonestidad no son no pecados; el pecado es denunciarlos.

Hace años nuestro valores éticos se fueron por la cañería. Hoy, ser ineficaz, oportunista, ladrón o cualquier cosa que esté del lado de la deshonestidad, es virtud; la denuncia de esos tipejos es lo mal visto. Hay que ser hipócrita social hasta la médula. Las cosas negativas se ven pero no se dicen, no vaya a ser que se moleste el ratero, el tonto o el ineficaz. “Tienen su corazoncito, son humanos y hay que entenderlos”, piensan casi todos. Por arriba está siempre el interés económico y social personal, la posibilidad de estar en el presupuesto público, la oportunidad de ser alguien un día si mostramos sumisión, prudencia y tolerancia; claro, al estilo mexicano. Y ésto es verdad, aunque duela, incluso a mi, que soy mexicano.

Y el deporte mexicano no es excepción, quizá por su amplia exposición pública es donde más queda evidenciado lo antes señalado. Y para muestra, tres tipos que están en cierta posición por sus relaciones sociales (ya quedó claro que no por su eficiencia, menos por su inteligencia): Mariano Lara, Alonso Pérez y Carlos Hermosillo.

El primero es el presidente de la federación mexicana de atletismo (con minúsculas, pues no merece respeto esa institución, que nada le ha dado al país ni a su deporte, pero si cobra un porcentaje de cada bolsa de premios de cada carrera en el país, además de lo que le dan para que opere). Su actuación más reciente fue en el Mundial de Osaka, donde el equipo mexicano no llevó uniforme (¿No pudieron vender los logros de Guevara para tener un patrocinio de equipo?), un atleta fue despojado de una medalla de bronce sin que el señor lara hiciera nada por defenderlo y, por si algo hubiera hecho falta, hubo falsificación de acreditaciones del equipo mexicano, lo que fue descubierto por las autoridades del evento.

Y nada más le cuento lo más reciente, pero el señor lara tiene larga cadena de historias que dejan claro su falta de educación, su equivocada forma de manejar la FMA y su escasa clase como funcionario. En muchas asociaciones estatales de atletismo, que se supone son las que eligieron a ese tipo para dirigir la FMA, están peor, pues tres o cuatro tipos cobran dinero por los porcentajes de las bolsas de maratones y otros tipos de eventos, y a cambio no dan nada, ni jueces, ni cronometraje, ni nada de nada, mucho menos cuentas del dinero que recogen. Sólo dan un aval que en realidad sirve para lo mismo que el papel higiénico, o quizá menos.

El segundo es un tipo que ha vivido del beisbol durante años y ahora encabeza a la CODEME, organismo que agrupa a las federaciones mexicanas de todos los deportes. El señor alonso pérez se jacta de ser autoridad y descalifica a Ana Guevara, al grado de decir que no es nadie para pedir la destitución de mariano lara y hasta le dice analfabeta. Pero lo peor es que el pelotero de café dice que sólo los atletas que ganan mucho dinero valen la pena, lo que realmente revela las razones por las que se trata tan mal a los atletas mexicanos en la codeme(más minúsculas) y organismos de tal calaña. Además, yo pregunto cuál pelotero mexicano que haya llegado a Ligas Mayores es producto del trabajo de pérez en la federación mexicana de beisbol. No me acuerdo de ninguno, por más que hago cuentas mentales. Ahora, retomando la máxima de pérez, que considera buenos atletas a los que se hacen millonarios, creo que el tipo descalifica a una cantidad inmensa de jugadores históricos del beisbol mexicano, y solo por dar unos cuantos nombres en esa lista estarían Héctor Espino, Enrique Romo, Ramón Arano y Alfredo Ortiz. Ellos, igual que muchos más, ganaron bien en su momento, pero no lo que ganó Castilla, pero no por eso no son alguien en la historia de nuestro beisbol.

El tercer y último es a quien el presidente Calderón encomendó manejar el deporte en su sexenio; espero que haya sido por su capacidad y no por pegar muchas calcomanías en las defensas de los carros durante la campaña presidencial.

Creo que carlos hermosillo (no se ha ganado las mayúsculas todavía) no debería creer que su paso, notable pero no brillante, por el soccer mexicano (que no es lo mismo que el español, inglés, alemán, italiano o belga, donde trató de instalarse sin lograrlo) le valdrá para ser respetado. En el deporte mexicano los funcionarios de las federaciones son peores que en cualquier campo de futbol. Los funcionarios no jalan el short en la bola en el área chica antes de un tiro de esquina; esos se llevan los calzones del otro a su casa y, si pueden, con algo adentro, mejor todavía. Su respuesta al caso de Guevara ha sido tibia, miedosa y mediocre.

No me extraña, una cosa es la teoría de los cursos en Europa sobre administración deportiva y otra tratar con tipos sin escrúpulos, dedicados a vivir del presupuesto público, que gastan el dinero que no es suyo en estupideces. Es luchar contra la idiosincrasia de un país acostumbrado a la trampa, al oportunismo, a chingarse al que se deje y, además, jactarse de ser un tramposo con poder, tanto que nadie lo puede criticar y menos quitar del puesto. hermosillo prometió cambios y por lo pronto no hay nada. Y se está sacrificando a una de las mejores atletas mexicanas de la historia, producto de su talento, y no del trabajo de los changaros dedicados al deporte, que se hacen llamar instituciones.

Es el resultado de tener tres ratones mediocres en el deporte mexicano. Ratones por pequeños, acostumbrados a la oscuridad y a huir cuando alguien se acerca a su feudo. Mediocres por mucho: por no estar a la altura moral, ni con la actitud, ni la eficacia, que requiere el puesto que ocupan. Son producto de nuestro sistema político y social, donde la ética y el sentido común dejó de existir hace muchas, pero muchas década, a cambio de la hipocrecía social, las simulaciones, la mentira, las poses, la prepotencia, la venganza baja y vulgar. Así es la sociedad mexicana aunque nos duela, y para muestra están lara, pérez y hermosillo.

Deja tu punto de vista, cualquiera que sea. Y regresa pronto a este blog, que pronto tendrá sorpresas para que lo disfrutes más.

Un comentario

  • juan

    CarlosHermosillo y todos los dirigentes son unos ratones mediocres, faltos preparacion para llevar al deporte por buen camino. En general asi es como esta mexico, muchos pasos atas de los lideres mundiales en todo, en todo. CAMBIEMOS A MEXICO, NO PERMITAMOS MAS RATAS DE DOS PATAS NOS DIRIJAN

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